Efectos Secundarios al uso de Cytotec (Misoprostol)

Sólo se puede interrumpir el embarazo con Cytotec Misoprostol hasta las 9 primeras semanas de gestación. Por esta razón es muy importante que se realice una ecografía. Si pasas de la semana 9 disminuye la eficacia del método y suben los riesgos de padecer las complicaciones de los efectos secundarios.

Es normal que con el uso del tratamiento con Cytotec se presenten algunos efectos secundarios, tales como: náuseasvómitocólicos. Estos pueden ser controlados con analgésicos, así como anti-inflamatorios sin que se vea afectado el tratamiento. La fiebre también es un síntoma común del uso de Cytotec. Por lo regular estos efectos secundarios varían de una persona a otra; esto depende de cómo tu organismo esta asimilando el medicamento.

Mujer en cama con fiebre después de haber usado Cytotec
foto: Mujer en cama con fiebre

¿Pueden complicarse los efectos secundarios?

En un número muy bajo de casos (entre el 3% y el 5%) ha ocurrido que el método Cytotec no ha sido efectivo, o se ha expulsado la gestación de manera incompleta. Cuando ocurre esto, en la clínica se procederá a un legrado o aborto quirúrgico.

Pueden existir una serie de complicaciones o presentarse los efectos secundarios de manera extrema, por ejemplo, que suba la fiebre más de 38º C, que aparezca una alergia en la piel con picazón y sarpullido, que persistan el dolor y los calambres durante unos días, o éstos sean muy intensos; o que no cedan las naúseas, vómitos, o diarrea pasados unos días. En estos casos, debes acudir al médico.

Síntomas Preocupantes.

Si presentas alguno de los siguientes síntomas es importante acudir con un médico cuanto antes.

• Pérdida excesiva de sangre: esto quiere decir empapar más de dos toallas sanitarias del tamaño más grande o nocturnas en un periodo de una hora. Que éste sangrado no pare durante varias horas.

 Sangrado Irregular: si el sangrado se detiene y posteriormente se vuelve a presentar de manera más abundante.—Después de dos o tres semanas—

• Debilidad: si el sangrado es tan abundante y persistente —más de tres semanas— y este te hace sentir mareada o débil.